El día 1/12/2009 fuimos a visitar el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo(MEIAC).
Lo primero que vimos fue unos programas echos por ordenador en que puedes hacer tu propio juego, pero el proyecto estaba centrado en una practica recurrente en las producciones artísticas en la red y nos dejaron probar algunas de ellas.
Más adelante entramos en una sala en donde vimos un cortometraje de 17 minutos, titulada: Un perro andaluz, elaborada por Buúel y Dalí en 1929.
Aunque el principio puede llegar a ser un poco desagradable e incomoda y no te enteras de casi nada puedes observar el talento que tenían aunque lo hicieron con muy poco dinero.
En ella es posible encontrar desde el cegado de la mirada externa para acceder al interior, al subconsciente; pasando por el papel del ciclista y delas bicicletas como máquinas perversas para el divertimento sexual; constatación de la presencia del cuerpo en su ausencia; el juego con las cajas y el placer que produce el misterio de su contenido; la identificación de la amputación con la pérdida, ya sea de una mano o de la libertad;lo que nos lleva a los asnos de descomposición evocando la idea de podredumbre social, en la que los pianos son la materialización de la muerte de lo espontaneo. También están las mujeres como en cajeras y costureras, vírgenes materiales y, con el tiempo, intrigantes malévolas; el protagonismo de los insectos como manifestación de la pureza del instinto que termina siendo retenido y apresado por cuerdas y ligaduras; hasta llegar al binomio entre erotismo y muerte, que habita en esta película desde la primera hasta la última imagen.
Para terminar la visita, la mujer que nos estuvo explicando todo le recorrido, nos enseñó textos escritos de Federico García Lorca y nos estuvo explicando un poco su vida.